No necesitas una excusa para tener fotos que te encanten

¿Por qué tener fotos tuyas es una buena idea?

Porque todas deberíamos tener, al menos una vez en la vida, fotos que nos hagan sentir guapas de verdad.

No para LinkedIn. No para vender nada. No para complacer a nadie.

Solo por el placer de reconocerte en imágenes bonitas, cuidadas, hechas con mimo.

Porque tú también mereces verte como esas mujeres de Pinterest, pero sin tener que fingir ser otra.
La mayoría de las veces nos quedamos fuera de plano.

Detrás del móvil, detrás de las prisas, detrás de las excusas.

Y nos convencemos de que “ya habrá momento”. Pero ese momento no llega si no lo provocas.
Esto no va de vanidad.

Va de celebrar que estás viva, que eres tú, con tu historia, tu cuerpo y tu manera única de estar en el mundo.

De darte ese chute de autoestima.

De permitirte jugar, posar si te apetece, sentirte guapa sin tener que justificarlo.

¿Quieres sentirte modelo por un día? Hazlo.

¿Quieres tener unas fotos tuyas en las que te mires y digas “¡joder, qué bien estoy!”? También.

Y no, no necesitas ningún motivo para eso.

La sesión es el motivo. Tú eres el motivo.

Regálale esta sesión a alguien que quieres

Una sesión de fotos no es solo un detalle bonito.

Es una experiencia que emociona, que sorprende, que marca.

Es regalarle a alguien un rato para ella. Un momento en el que no tiene que hacer nada más que disfrutar y sentirse guapa, sin más objetivo que pasarlo bien y tener un recuerdo precioso.

Hay mil motivos para regalar esta sesión:

  • El cumpleaños de tu mejor amiga — ese en el que quieres que se sienta especial de verdad.
  • La despedida de soltera de esa amiga que siempre organiza todo para las demás, pero nunca se pone ella en el centro.
  • Tu hermana se casa y quieres que tenga un recuerdo suyo antes de esa nueva etapa.
  • Los 30, los 40, los 50… (¡o los 37!) — porque cada década merece ser celebrada con fotos que digan “mira quién soy ahora”.
  • O simplemente porque sí. Porque ha tenido un año difícil, porque está en un momento bonito, porque te apetece recordarle lo increíble que es.

Esta sesión no es solo un “vale por unas fotos”.

Es una invitación a parar, a quererse, a mirarse con otros ojos.

Puedes regalársela con una tarjeta personalizada, o venir con ella y convertirlo en un plan compartido.

Una experiencia que va mucho más allá de salir bien en una foto: va de verse, de sentirse, de celebrar(se)

Esta sesión es para ti si...

Siempre haces fotos a los demás pero tú casi no sales en ninguna.

Ha llegado el momento de ponerte delante y tener imágenes donde te veas y te reconozcas.

Quieres sentirte guapa y especial, sin necesitar un motivo concreto.

No es vanidad, es autoestima: verte bien también se entrena.

Llevas años diciendo “algún día me haré una sesión” y ya toca dejar de posponerlo.

Y ese “algún día” puede ser ahora. Porque si no lo haces tú, ¿quién?

Quieres un regalo diferente y con sentido.

Para una amiga, tu madre, tu hermana… algo que no se olvida ni se guarda en un cajón.

Buscas una experiencia que sea solo para ti.

Un rato de pausa, de disfrute, de mirarte con otros ojos. Sin presión, sin tener que rendir.

Se acerca un cumpleaños, despedida o momento especial.

Y esta vez quieres regalar algo que emocione de verdad.

Lo que necesitas saber del servicio

No necesitas una excusa para verte y sentirte bien

Antes de la sesión, prepararemos todo con calma y con cariño: hablaremos sobre el tipo de fotos que te gustaría tener, cómo te imaginas la sesión, qué ropa te hace sentir bien y qué lugar encaja contigo. No dejamos nada al azar. Quiero que el día de la sesión llegues tranquila, sabiendo que todo está pensado para que te sientas tú, cómoda y bonita.

Una hora y media contigo como protagonista

La sesión durará una hora y media y estarás acompañada en todo momento. No necesitas saber posar ni tener experiencia delante de una cámara: yo te guiaré paso a paso para que disfrutes, te relajes y lo pases bien. Tú solo ven con ganas de vivirlo, yo me encargo del resto.

¿Es un regalo? Lo haremos fácil y bonito

Puedes contarme qué tipo de sesión te gustaría regalar y yo me encargo de todo, o dejar que la persona que lo recibe elija cómo quiere vivir su experiencia. Cumpleaños, bodas, despedidas, el 40 de tu hermana o simplemente porque sí. Sea como sea, será algo único, pensado con cariño y con un resultado que emociona.

Fotos que no solo te gusten, sino que te emocionen

Después de la sesión, recibirás una selección de 15 fotos editadas con mimo, listas para guardar, compartir o imprimir. Y si te apetece, podrás adquirir la galería completa. Porque esto no es solo una sesión: es una experiencia que se queda contigo.

Desde

235€

(IVA incluido)

Preguntas frecuentes

Sí, por supuesto. De hecho, iríamos al lugar que mejor se adapte a tu sesión de fotos, de modo que la comunicación sea lo más efectiva posible y logremos los resultados que deseas.

Conozco a varios profesionales del sector que pueden ayudarte. Te recomendaré el que mejor se adapte a lo que necesitas para la sesión que estás buscando.

No, no tengo un estudio. Y sinceramente, no lo echo de menos. Prefiero hacer las sesiones en espacios con alma: lugares que inspiren, que tengan luz natural, que cuenten algo. Puede ser al aire libre, en una casa bonita, un rincón especial… Lo importante es que te haga sentir cómoda y refleje lo que queremos transmitir.

Si lo necesitas, también podemos alquilar un espacio privado que se adapte al estilo de la sesión. Pero no te preocupes, hay muchísimas opciones preciosas —y seguro que encontramos una que te encante.

No pasa nada. Reagendamos la sesión a otro día. Quiero que ese día disfrutes y estés en tu mejor momento.

Este servicio está pensado para ofrecerte una experiencia completa y un resultado que realmente te represente, por eso incluye una selección mínima de 15 fotos editadas. Con menos imágenes, no se lograría capturar toda la esencia y variedad que hacen que la sesión sea especial y memorable.

Por eso no ofrezco packs con menos fotos; mi objetivo es que te lleves un recuerdo que puedas disfrutar plenamente y compartir sin limitaciones.

Generalmente no suelo fotografiar a hombres, ya que mi enfoque está en sesiones para mujeres. Pero si me cuentas tu idea, podemos estudiarla y ver si encaja con mi estilo y forma de trabajar. ¡Cuéntame qué tienes en mente!

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