Fotografía de marca personal
Vienes buscando fotos profesionales.
Pero tú y yo sabemos que quieres algo más.
Quieres fotos que funcionen, sí, para tu web, tus redes o simplemente porque te apetece.
Pero en el fondo sabes que lo que realmente quieres es verte bien.
No solo salir “guapo/a” o “impecable”, sino sentir que cuando te mires en esas fotos vas a reconocerte. Sentirte tú. Sin tener que fingir ni posar como alguien que no eres.
El problema es que solemos asociar las fotos profesionales con algo postizo. Bien ejecutado, sí, pero rígido, artificial. Y eso nos frena. Porque no queremos vernos como si estuviéramos disfrazados para LinkedIn.
Lo que no se suele contar es que una sesión bien enfocada, con una buena guía y una mirada entrenada, no tiene por qué parecer forzada. Puede sentirse tan natural como si te hicieras una foto con el móvil… solo que bien hecha.
Y no solo nos frena la rigidez. Muchas veces lo que realmente nos para… es que no nos vemos bien.
Estamos acostumbrados a vernos en fotos hechas con el móvil: sin pensar en la luz, en el encuadre, en si ese ángulo nos favorece o no. Fotos hechas deprisa, sin cuidado, y claro… al ver el resultado, confirmamos lo que temíamos: “salgo fatal”.
NO ES QUE NO SEAS FOTOGÉNICA
ES QUE NADIE SE HA TOMADO EL TIEMPO DE MIRARTE BIEN
Pero lo que no tenemos en cuenta es que con un ojo profesional detrás, todo cambia. Porque hay alguien pensando en cómo colocarte, cómo iluminarte, cómo encuadrarte… para que salgas bien de verdad.
Porque seamos sinceras: no solo queremos fotos naturales. También queremos gustarnos. Queremos sentirnos orgullosas de esas imágenes. Que no dé pereza enseñarlas ni vergüenza compartirlas.
Porque de nada sirve tener fotos si luego las escondes en una carpeta que no vuelves a abrir.
TAMBIÉN PUEDES SALIR BIEN EN LAS FOTOS
Ponerse delante de una cámara impone.
Aunque no lo parezca, a mí también me cuesta. Soy fotógrafa, sí, pero eso no significa que me encante salir en fotos.
Tengo mis complejos (como todos).
Y después de hacerme muchas fotos, he aprendido qué me gusta de mí y qué no. Cómo colocarme, cómo mirar, qué luz me favorece… y sobre todo, cómo hacerme fotos que luego quiera enseñar.
No se trata de esconder nada, ni de posar como otra persona.
Se trata de mirarte con cuidado, con respeto y con intención.
Y eso es justo lo que hago cuando fotografío a alguien:
ver con buenos ojos. Buscar lo que te representa, lo que te favorece y lo que hace que esa imagen hable de ti de verdad.
Porque sí, una buena foto puede ayudarte a conectar, a diferenciarte, a vender.
Pero sobre todo, tiene que gustarte a ti.
Soy Lidia Mostajo, fotógrafa de marca personal y hago fotos que sí vas a querer enseñar.
¿Qué necesitas hoy?
Elige el servicio que mejor encaje contigo ahora. No hay una única forma de hacerte fotos. Hay una que se adapta a ti.
Para mostrar quién eres y conectar con quien te elige. Olvídate de las fotos de brazos cruzados.
Porque no necesitas una excusa para tener buenas fotos. Hazte un regalo. O regálaselo a alguien que lo merece.
Un día entero conmigo, cámara en mano, aprendiendo a mirar, encuadrar y disparar.
Pienso repetir en cuanto pueda. Gracias.
El resultado son unas fotos increíbles que trasmiten totalmente mis valores de marca <3
Esto es lo que pasa cuando te ves con otros ojos
¿Te gustaría verte como ellas?